Goodyear vuelve a la luna con rueda de metal y sin aire.
Este tipo de rueda, así como las NPT (non-pneumatic tire) de estructura sólida de caucho, sin aire, como la presentada por Michelin en 2005, podrán ser la base del neumático del futuro.

Si bien ya no son novedosas las ruedas sin aire que no sufren pinchaduras, lo que está haciendo Goodyear sí llama la atención: ha creado una rueda para vehículos espaciales replicando la tecnología que usó en los años 70 con la NASA en el programa Apolo, desarrollada por el mismo fabricante norteamericano de neumáticos.

Esta llanta de Goodyear es una estructura inteligente formada por una malla metálica irrompible que actúa como un exoesqueleto. Es lo suficientemente rígida para soportar el peso del vehículo, los tripulantes y el equipo de exploración. Además, debe resistir el impacto con rocas afiladas y las irregularidades del terreno lunar, pero a la vez debe ser flexible, para absorber vibraciones, adaptarse a superficies de distintas formas y mantener contacto con el piso en un entorno de baja gravedad. No lleva cámara, por lo que no requiere inflarse. Las usará el nuevo vehículo lunar Pegasus LTV, que forma parte del programa Artemis y que realizará misiones tripuladas a partir de 2028.

Vehículo lunar Pegasus LTV que usará las ruedas metálicas de Goodyear.
Está hecha para rodar en un entorno donde no hay oxígeno, gravedad, ni un servicio de “llantero” que parche una rueda pinchada, tan solo polvo fino, rocas afiladas, cráteres y temperaturas extremas. También, el fabricante tuvo en cuenta que si una de las ruedas queda atascada puede poner en riesgo la vida de los astronautas o arruinar la misión.







